Ortodoncia

La belleza esta en el ojo de quien la observa, siendo obvio que los doctores puedan tratar pacientes bajo sus propias nociones preconcebidas de lo atractivo, el secreto esta, en individualizar cada ser humano, tomando encuentra sus necesidades esenciales para el desenvolviendo armónico en la  sociedad.

 

 En lo personal, la odontología se concibe como el arte que diseña una sonrisa y en eso, el ortodoncista se posiciona como un verdadero  escultor, llevando a correctas posiciones las estructuras dentales. La razón de una practica ortodóntica es crear salud y sonrisas bellas, por lo que debe ser eficiente para terminar el tratamiento con las metas pre determinadas. Una  función armónica de todos los componentes del sistema estomatognático, es la premisa básica para el inicio de cualquier tratamiento, tomando en cuenta las distintas variables que intervinieron para provocar su desequilibrio, y una vez definidas, elaborar la mejor estrategia de tratamiento que tenga como resultado, una ortodoncia que ofrezca una cosmética facial agradable, una dentición estable y una oclusión funcionalmente balanceada.

 

   Diferentes herramientas se emplean para alcanzar los objetivos, brackets metálicos, que proporcionan resistencia, fricción y agarre ante la constante adversidad de los hábitos alimenticios que tienen nuestros hijos. Brackets estéticos, de igual calidad, adicionando un valor cosmético, que permite al paciente, disimular de manera eficaz su tratamiento, ideal para cualquier edad, en especial para la población adulta.

 

   En relación de la ortopedia funcional de los maxilares, no podemos dejar de mencionar sus beneficios, haciendo de lo mas complejo algo sencillo, esta rama de la odontología se basa en la relación armónica de todos los órganos que forma la cavidad bucal. El equilibrio muscular, una correcta postura de lengua, el control de la posición labial, son factores a controlar para que mediante el uso de estos aparatos removibles el paciente alcance una perfecta función dental con excelentes resultados en su tratamientos y sin recidivas a largo plazo.  Finalmente podemos decir que ni el mejor de los medicamentos, puede mejorar o corregir una maloclusion dental, solo la experiencia, los conocimientos, la constancia y el apoyo por nuestra parte al paciente, nos hace verdaderos profesionales mejorando su calidad de vida.

 

  Dr. Rigoberto España, Odontólogo, Universidad Rómulo Gallegos, estudio de posgrado en Ortodoncia y Ortopedia Funcional de los Maxilares, Universidad de Guanajuato, México, Miembro activo de la Sociedad Venezolana de Ortodoncia.

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