Prostodoncia

En la sociedad contemporánea, altamente competitiva, una apariencia armónica muchas veces significa la diferencia entre el éxito y el fracaso, tanto personal como profesional. Puesto que la boca está localizada en uno de los puntos focales de la cara, la sonrisa es uno de los principales aspectos involucrados en el concepto de una excelente apariencia, que comprende tanto la función como la estética.

 

Como profesional en el área de la odontología, es satisfactorio formar parte de los especialistas encargados de mantener o recuperar esa apariencia armónica, tan anhelada por los pacientes, mediante la rehabilitación bucal.

 

Desde el inicio de mi formación como odontóloga, sin duda la elaboración de planes de tratamiento que incluían rehabilitaciones bucales protésicas, siempre llamó mi atención por encima de otros procedimientos odontológicos. La especialización en el área de la  prostodoncia es un arte de principio a fin. Por medio de las prótesis dentales, se logra restaurar la anatomía de una o más piezas dentarias, restaurando también la relación entre los maxilares, a la vez que devuelve la dimensión vertical y repone tanto la dentición natural como las estructuras periodontales, recuperando así una buena función masticatoria, fonética y estética.

 

Cuando hablamos de rehabilitación bucal, el prostodoncista es el encargado de evaluar, diagnosticar y crear un plan de tratamiento factible para lograr una rehabilitación funcional y estética, esto con la ayuda de los conocimientos de los especialistas en las diferentes áreas de la odontología. 

 

En mi opinión, lo más importante a la hora de comprometerse con un paciente para un tratamiento protésico, es obtener un plan de tratamiento ideal basado en un buen diagnóstico, después de analizar las diferentes alternativas, teniendo en cuenta por sobre todas las cosas que debemos ofrecer la mejor opción de tratamiento en cuanto a función, estética y longevidad. Para lograr esto es indispensable estudiar todos los factores, que van más allá de la cavidad bucal, como edad, sexo, condición de salud del paciente,  disponibilidad de tiempo por parte del paciente para el tratamiento, condiciones económicas, la exigencia del paciente en cuanto a los diferentes tipos de prótesis, y sus expectativas en cuanto a estética.

 

Por último y no menos importante, el paciente debe entender a la perfección todas las opciones de tratamiento, para escoger con ayuda del especialista la más conveniente y satisfactoria para él, y así crear  una relación de confianza odontólogo – paciente.

TAMARA J. PADRÓN M.

ODONTÓLOGA. Universidad Central de Venezuela.

ESPECIALIZACIÓN EN PROSTODONCIA. Universidad Central de Venezuela.

 

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